Descripción
¿Para qué situaciones está indicado?
- Mantenimiento de zonas de fricción: cincha, cabezada, protectores, cinchuelo
- Piel bajo el sudadero: calor, humedad y presión acumulados
- Dermatitis estival o zonas con picor por insectos (Culicoides)
- Zonas con tendencia a costras, picor, descamación o seborrea
- Limpieza localizada entre baños o en días fríos donde el baño completo no es viable
- Post-ejercicio como mantenimiento del microbioma cutáneo
- Piel post-esquileo: más expuesta y más vulnerable
- Heridas superficiales de campo: rozaduras de valla, mordeduras entre caballos
- Preparación de zonas antes de aplicar otros productos tópicos (crema, bálsamo)
- Mantenimiento rutinario en capas o caballos con tendencia a problemas de piel o pieles sensibles
Modo de empleo
Agitar antes de usar. Pulverizar sobre la zona seca o ligeramente húmeda a una distancia de 15–20 cm. Dejar secar al aire sin aclarar. Repetir según necesidad.
Especialmente recomendado tras el cepillado y el trabajo diario, como paso de mantenimiento cutáneo. No aplicar sobre lesiones profundas, mucosas ni ojos. Si el caballo tiene piel sensible, realizar una prueba previa en zona pequeña.
Descripción
El primer spray probiótico del mercado para caballos. Limpia. Equilibra el microbioma cutáneo. Protege la piel en puntos de fricción, sudor y exposición. Sin aclarado.
La piel del caballo vive en condiciones que ningún dermatólogo aceptaría
Sudor acumulado bajo el sudadero durante horas. Barro que seca y endurece en corvejones y menudillos. Fricción constante de cinchas, cabezadas y protectores. Insectos que pican, irritan y depositan huevos. Cambios bruscos de temperatura entre el trabajo y el establo.
Y lo que solemos hacer: un cepillo, algo de agua cuando toca, y poco más entre baños.
Lo que el mercado ofrece para la piel del caballo en la mayoría de casos son limpiadores convencionales o productos diseñados para humanos reempaquetados para uso equino. Sin ningún pensamiento serio sobre lo que ocurre en el microbioma de la piel del caballo.
Llevo 25 años trabajando con caballos. Conozco bien esa piel. Sé de primera mano que los problemas dermatológicos en caballos no solo son cada vez más frecuentes sino además son un auténtico rompecabezas para el clínico y para el propietario. Por eso decidí formular algo novedoso para la piel equina.
¿Qué es y qué hace?
El VetUpJoint Spray Limpiador Probiótico para Caballos es el primero de su tipo en el mercado equino: un limpiador dermatológico que elimina suciedad, bacterias patógenas y olor a sudor, y al mismo tiempo deposita en la piel un lisado de Lactobacillus que trabaja para restaurar el equilibrio del microbioma cutáneo.
No limpia y ya. Limpia y trabaja sobre la piel.
Sin necesidad de aclarar. Sin mojar al caballo por completo. Sin alterar la rutina de cuadra.
Especialmente útil en situaciones donde el baño completo no es posible o no es conveniente: entre concursos, en clima frío, en zonas puntuales de problema, tras el trabajo diario.
Los ingredientes que marcan la diferencia
Lactobacillus Ferment Lysate — microbioma cutáneo, no solo limpieza
El componente que diferencia este spray de cualquier otro producto del mercado. Los lisados de Lactobacillus son fracciones de bacterias beneficiosas inactivadas que, aplicadas sobre la piel, modulan la respuesta inmune local, refuerzan la barrera epidérmica y compiten con los patógenos por el espacio cutáneo.
La piel del caballo, por sus condiciones de vida, está constantemente sometida a desequilibrios del microbioma: infecciones por Dermatophilus, sobrecolonizaciones fúngicas, dermatitis seborréicas, problemas cutáneos en zonas de fricción. Trabajar el microbioma tópicamente no es un concepto futurista. Es la lógica que faltaba.
La investigación sobre microbioma cutáneo en animales y el uso de lisados probióticos tópicos para modular la respuesta inmune de la piel está bien documentada. Los queratinocitos responden de forma activa al contacto con lisados bacterianos beneficiosos (PMC — Canine Keratinocytes & Probiotic Lysate, 2025).
Carapa Guaianensis Seed Oil — andiroba: antiinflamatorio y repelente natural
El aceite de andiroba es uno de los ingredientes que más convenció para incluir en este spray para caballos, y no solo por su actividad antiinflamatoria.
Sus limonoides inhiben mediadores inflamatorios como IL-5, IL-1β y TNF-α, con actividad demostrada. Son los mismos mediadores implicados en la reacción inflamatoria de la dermatitis estival del caballo, la enfermedad pruriginosa más frecuente causada por la picadura de Culicoides.
Pero además, el aceite de andiroba ha sido utilizado durante siglos en la Amazonía como repelente natural de insectos. Una propiedad que, combinada con su perfil antiinflamatorio, lo convierte en un ingrediente especialmente relevante para caballos expuestos a entornos con insectos.
La actividad antiinflamatoria de los limonoides de Carapa guaianensis está documentada en PubMed, incluyendo inhibición de edema e histamina en modelos experimentales (PubMed — Therapeutic properties of Carapa guianensis, 2013). Una revisión sistemática reciente confirma además su efecto en reducción del infiltrado inflamatorio, activación de la actividad fagocítica y promoción de la cicatrización (ScienceDirect — Andiroba oil immune system & wound healing, 2024).
Mimosa Tenuiflora Bark Extract — regeneración en zonas de roce y daño
El «tepescohuite» mexicano. Una corteza con historia documentada en quemaduras y heridas cutáneas. Lo que la ciencia ha confirmado es que sus arabinogalactanos estimulan de forma específica la proliferación de fibroblastos dérmicos: las células que reconstruyen el tejido.
En el contexto del caballo, esto es especialmente relevante en zonas de rozadura crónica de cinchas y cabezadas, heridas superficiales de campo, piel irritada bajo el sudadero y zonas de descamación o costras.
Estudio publicado en PubMed confirma la estimulación significativa de fibroblastos dérmicos por parte de los arabinogalactanos de Mimosa tenuiflora (PubMed — Arabinogalactans Mimosa tenuiflora wound-healing, 2009). Un ensayo clínico con úlceras venosas demuestra además su eficacia cicatrizante aplicada sobre tejido dañado (ScienceDirect — Mimosa tenuiflora venous leg ulcers, 2006).
Aloe Barbadensis Leaf Juice — efecto calmante inmediato
El aloe vera en formulación líquida aporta calma desde el primer contacto sobre la piel del caballo. Reduce la inflamación superficial, alivia la irritación y mejora la hidratación de la epidermis. En zonas de picor activo —crines, región ventral, cola— es el componente que produce el alivio más inmediato.
Helianthus Annuus Seed Oil — restaurador de la barrera lipídica
El aceite de semilla de girasol, rico en ácido linoleico, ayuda a restaurar la capa lipídica de la piel. La piel del caballo, sometida a sudor, barro, lluvia y fricción constante, pierde ácidos grasos de la barrera epidérmica con mucha más frecuencia que la piel protegida. Esta pérdida se agrava cuando se usan champús de bajo coste formulados solo para quitar barro a cualquier precio: el de la destrucción de la barrera cutánea. Este aceite la repone sin dejar residuo graso ni afectar al pelo.
Arginina + Tocoferol + Ácido Salicílico
Arginina como soporte a la regeneración cutánea. Tocoferol (vitamina E) como antioxidante que protege la piel del daño oxidativo. Ácido salicílico en concentración suave como queratolítico que facilita la eliminación de células muertas y residuos acumulados en zonas con tendencia a costras, descamación y eccemas.




